Meditación para principiantes: tipos, beneficios y una práctica duradera
Aprende meditación para principiantes: compara seis técnicas, conoce sus beneficios y riesgos reales y crea una práctica diaria segura y sostenible.
La meditación es un entrenamiento de la atención, no una prueba para comprobar si puedes dejar de pensar. Una persona principiante elige un ancla —como la respiración, un sonido, las sensaciones corporales, una frase o caminar—, advierte cuándo se ha distraído y vuelve sin convertir la interrupción en un fracaso.
Este sencillo ciclo puede favorecer la recuperación del estrés y mejorar algunos síntomas de ansiedad, depresión, dolor o alteraciones del sueño. Los efectos suelen ser modestos, varían según la persona y el programa, y no convierten la meditación en un sustituto de la atención médica ni de la psicoterapia. Tampoco necesitas una postura perfecta, la mente en blanco, creencias espirituales o una sesión de 30 minutos para empezar.
Esta guía compara seis tipos habituales de meditación, te ofrece una primera práctica clara y muestra cómo adaptarla cuando permanecer sentado o dirigir la atención hacia el interior no resulta cómodo.
Respuesta rápida
Para tu primera meditación, siéntate en una posición estable, mantén los ojos abiertos o suavemente cerrados y observa la respiración natural durante cinco minutos. Cuando la mente se distraiga, etiquétalo con suavidad —«pensando», «planificando» u «oyendo»— y vuelve a una sensación de la respiración. Practica con la misma señal cotidiana durante siete días antes de cambiar de técnica. Empieza con un sonido externo o con meditación caminando, en lugar de centrarte en la respiración o el cuerpo, si la atención interior aumenta el pánico, la disociación o el malestar.
Datos clave
- La meditación entrena el regreso repetido de la atención, no la eliminación de los pensamientos.
- La atención plena observa la experiencia presente con menos juicio o reacción automáticos.
- Las distintas técnicas utilizan anclas diferentes, por lo que el mejor método inicial depende de lo que resulte viable y seguro.
- Una práctica breve y regular crea un hábito más útil que las sesiones ocasionales demasiado ambiciosas para repetirlas.
- La meditación complementa la atención de algunos síntomas, pero no sustituye los tratamientos basados en la evidencia ni la ayuda urgente.
Qué es la meditación y qué significa atención plena
«Meditación» es un término amplio. Incluye prácticas que estabilizan la atención en un objeto, abren la conciencia a una experiencia cambiante, cultivan una cualidad como la compasión o incorporan una atención deliberada al movimiento. La atención plena es tanto una cualidad de la conciencia como una familia de prácticas: consiste en observar lo que sucede ahora sin juzgar, reprimir ni seguir de inmediato cada experiencia.
Tres distinciones evitan confusiones frecuentes:
- La meditación es una práctica. Reservas tiempo para entrenar una habilidad mental.
- La atención plena es una forma de relacionarte con la experiencia. Puede entrenarse durante la meditación y aplicarse al comer, caminar, escuchar o trabajar.
- Los programas basados en la atención plena son intervenciones estructuradas. La reducción del estrés basada en la atención plena (MBSR) y la terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT) incluyen enseñanza, ejercicios, conversación y una práctica considerable en casa. Una sesión de cinco minutos con una aplicación no equivale a un programa clínico completo.
La meditación puede producir calma, pero esta no es el único resultado válido. Quizá percibas con más claridad el aburrimiento, la inquietud, la tristeza o una mente muy activa. El momento de entrenamiento es el regreso: reconocer adónde se dirigió la atención y elegir hacia dónde llevarla después.
Si tu objetivo inmediato es reducir la activación física, en lugar de observar la experiencia, compara la meditación con la respiración, la relajación muscular, la visualización y el anclaje al presente. Estas prácticas se solapan, pero no tienen objetivos idénticos.
Elige un tipo de meditación según la habilidad que quieras practicar
No hay pruebas sólidas de que un estilo de meditación sea el mejor para todo el mundo. Elige un método que se adapte a tu objetivo, tus preferencias sensoriales y tu tolerancia a dirigir la atención hacia el interior.
| Tipo de meditación | Ancla principal | Qué practicas | Punto de partida para principiantes |
|---|---|---|---|
| Atención focalizada | Respiración, sonido, vela u objeto neutro | Observar la distracción y regresar | 5 minutos |
| Observación abierta | Pensamientos, sentimientos y sensaciones a medida que cambian | Observar sin seleccionar un objeto fijo | 5 minutos después de la atención focalizada |
| Exploración corporal | Sensaciones de una región corporal a la siguiente | Conciencia corporal precisa y sin forzar | 8–10 minutos |
| Bondad amorosa | Deseos repetidos de bienestar | Calidez, buena voluntad y menos hostilidad automática | 5 minutos |
| Mantra o frase | Un sonido, una palabra o una frase breve repetidos | Ritmo y atención sostenida | 5–10 minutos |
| Meditación caminando | Contacto de los pies, equilibrio y movimiento | Conciencia del momento presente durante el movimiento | 5–10 minutos |
Meditación de atención focalizada
La atención focalizada proporciona a la mente un punto de referencia. La sensación de la respiración es habitual, pero no obligatoria. El sonido ambiental, el contacto entre las manos o un punto visual pueden funcionar igual de bien. Cada distracción detectada es una repetición de la habilidad, como reconocer un error de técnica y corregirlo durante una práctica física.
Atención plena de observación abierta
La observación abierta permite que sensaciones, pensamientos y sonidos entren y salgan de la conciencia sin elegir uno como ancla permanente. Puede ser útil cuando ya tienes cierta estabilidad, pero para una persona principiante quizá resulte difusa. Empieza con dos o tres minutos después de la atención focalizada, en vez de forzar una sesión larga.
Meditación de exploración corporal
Una exploración corporal desplaza progresivamente la atención por el cuerpo. La tarea consiste en observar temperatura, presión, hormigueo, tensión o la ausencia de una sensación clara, no en relajar todas las zonas. Si el dolor o un trauma hacen que una región corporal resulte abrumadora, sáltala, abre los ojos o vuelve a los sonidos y al contacto con la habitación.
Meditación de bondad amorosa
La bondad amorosa utiliza frases como «Que esté a salvo» o «Que tengas tranquilidad». No exige fabricar afecto ni perdonar un daño. Empieza contigo, con una persona que te apoye o incluso con un ser vivo neutral. Evita comenzar con una relación difícil si eso convierte una práctica básica en una prueba de resistencia emocional.
Meditación con mantra
Un mantra o una frase neutral puede hacer más concreta la atención de quien considera frustrante observar la respiración. Repítelo en silencio o en voz baja a un ritmo cómodo. Las prácticas tradicionales pueden tener significados culturales o espirituales específicos; aprende sobre ellos con respeto, en lugar de tratar cada frase sagrada como una herramienta genérica para mejorar el rendimiento.
Meditación caminando
La meditación caminando es una meditación completa, no una opción inferior para quienes «no pueden estarse quietos». Utiliza un recorrido seguro y sin obstáculos. Siente el desplazamiento del peso, el contacto del talón o del antepié y el ritmo de los pasos mientras mantienes una atención normal al tráfico, el terreno y otras personas.
Una meditación de cinco minutos para tu primera semana
Utiliza la misma secuencia sencilla una vez al día durante siete días. El objetivo es aprender el ciclo, no producir un estado especial.
- Elige una posición estable. Siéntate en una silla con apoyo, quédate de pie o túmbate si quedarte dormido no supone un riesgo. No hay una posición obligatoria para las manos.
- Establece un límite amable. Usa un temporizador silencioso de cinco minutos. Silencia las notificaciones que no sean necesarias por seguridad.
- Oriéntate primero. Observa la habitación, la superficie que te sostiene y un sonido. Decide si te aporta más estabilidad tener los ojos abiertos o cerrados.
- Elige un ancla. Observa el aire en las fosas nasales, el movimiento de las costillas inferiores, un sonido de la habitación o el contacto entre tus manos.
- Deja que la respiración siga siendo natural. Meditar no exige respiraciones profundas, contener el aire ni seguir un recuento especial.
- Reconoce la distracción. Cuando notes que planificas, recuerdas, juzgas o fantaseas, utiliza una etiqueta ligera si te ayuda.
- Regresa una vez. Vuelve a la siguiente respiración, sonido o sensación de contacto. Repetir este paso muchas veces significa que estás practicando, no fracasando.
- Termina de forma deliberada. Vuelve a observar la habitación, muévete poco a poco y elige la siguiente acción cotidiana.
Si cinco minutos te parecen inabordables, haz dos. Si te resulta fácil, mantén los cinco minutos durante esa semana en vez de aumentar la dosis de inmediato. La constancia aporta mejor información que una primera sesión heroica.
¿Qué beneficios ofrece la meditación de forma realista?
La investigación sobre meditación es amplia, pero desigual. Los estudios combinan técnicas, docentes, poblaciones, duraciones de sesión, grupos de control y resultados distintos. Los participantes saben si están meditando, y el entusiasmo o la atención adicional pueden influir en los resultados declarados por ellos mismos. La pregunta correcta no es «¿Funciona la meditación?», sino «¿Para qué resultado, comparada con qué, en quién y durante cuánto tiempo?».
Síntomas de estrés, ansiedad y depresión
Una revisión de la Agency for Healthcare Research and Quality de 41 ensayos con 2993 participantes encontró pruebas de solidez moderada de que los programas de meditación de atención plena mejoraban la ansiedad, la depresión y el dolor frente a controles activos inespecíficos. Los efectos medios fueron de pequeños a moderados y no se demostró que los programas superaran a tratamientos específicos ya establecidos.
Una revisión posterior de 136 ensayos aleatorizados con 11 605 adultos en entornos no clínicos halló mejoras medias frente a la ausencia de intervención, pero los efectos fueron menos constantes al compararlos con controles activos. Los intervalos de predicción también mostraron que, en algunos entornos, un programa futuro podría aportar poco o ningún beneficio. Es un correctivo útil frente a las afirmaciones de que «la meditación funciona para todo el mundo».
Para el estrés cotidiano, la meditación puede ser un experimento razonable de autocuidado. En el caso de un trastorno de ansiedad o depresión diagnosticado, puede formar parte de la atención, pero no debe presentarse como sustituto universal de la psicoterapia, la medicación o el seguimiento clínico. Nuestra guía sobre la relación mente-cuerpo y la salud mental explica por qué merecen atención tanto los factores psicológicos como los físicos.
Calidad del sueño
Un metaanálisis de 18 ensayos aleatorizados con 1654 participantes descubrió que la meditación de atención plena mejoraba la calidad del sueño frente a controles inespecíficos, pero no frente a tratamientos específicos para el sueño basados en la evidencia. En otras palabras, la meditación puede ayudar a algunas personas a relajarse, pero no ha desplazado a la terapia cognitivo-conductual para el insomnio como tratamiento con mayor respaldo para el insomnio crónico.
Utiliza la meditación para reducir la lucha con los pensamientos y las sensaciones, no para obligarte a dormir. Si la dificultad para dormir persiste, mira más allá de una sola técnica: pueden influir los horarios, la luz, las sustancias, la apnea del sueño, el síndrome de piernas inquietas, el dolor, la medicación y el estado de ánimo. Consulta nuestra guía basada en la evidencia para mejorar el sueño profundo.
Dolor
La atención plena puede cambiar la relación con el dolor al ayudar a separar la sensación en bruto del miedo anticipatorio, la protección muscular y la evaluación repetida. Las revisiones presentan resultados dispares entre tipos de dolor agudo y crónico, calidad de los estudios y comparadores. Un pequeño cambio en la interferencia del dolor o en la capacidad de afrontarlo puede seguir siendo importante aunque su intensidad no desaparezca.
Un dolor nuevo, intenso, progresivo o acompañado de síntomas neurológicos o sistémicos requiere evaluación médica. La meditación no es un motivo para ignorar un síntoma cambiante ni para exceder un plan de rehabilitación.
Atención y control cognitivo
Pequeños estudios de laboratorio sugieren que incluso una sesión breve puede modificar el rendimiento en algunas tareas de atención en adultos sin experiencia en meditación. Eso no significa que cinco minutos recableen el cerebro de forma permanente ni que traten un trastorno de atención. El beneficio más defendible es conductual: la práctica entrena repetidamente el reconocimiento de la distracción y el regreso intencionado.
Presión arterial y medidas cardiovasculares
Algunos estudios basados en la atención plena describen reducciones de la presión arterial, pero la evidencia es heterogénea y la American Heart Association ha calificado el beneficio de posible, no de establecido. La meditación puede complementar —no sustituir— la medicación prescrita, la actividad física, el cuidado del sueño, la nutrición y el seguimiento médico.
La variabilidad de la frecuencia cardiaca puede cambiar durante la respiración lenta o algunas sesiones de meditación, pero una sola lectura no permite diagnosticar calma, resiliencia ni éxito terapéutico. Aprende a interpretar el contexto y las tendencias en nuestra guía sobre la VFC.
¿Cuánto tiempo debe meditar una persona principiante?
No existe una dosis mínima universal validada. Los programas completos de MBSR son intensivos; las prácticas breves de consumo no son la misma intervención. Al mismo tiempo, una práctica diaria no necesita imitar un retiro para resultar útil.
Un ensayo clínico aleatorizado con 1458 empleados evaluó un programa digital de atención plena que pedía practicar 10 minutos al día durante ocho semanas. El estrés percibido mejoró frente a un grupo de control en lista de espera, y los beneficios seguían presentes a los cuatro meses. Como la comparación se realizó con una lista de espera y el entorno era una muestra laboral específica, el resultado no demuestra que 10 minutos sean la dosis óptima para todas las personas.
Utiliza una progresión práctica:
- Semana 1: 5 minutos al día, o 2 minutos si hacer cinco impide empezar.
- Semana 2: 5–8 minutos, manteniendo la misma ancla.
- Semanas 3–4: 8–12 minutos la mayoría de los días si la práctica sigue siendo tolerable.
- Después de un mes: aumenta solo si las sesiones más largas encajan con tu objetivo y tus horarios.
La frecuencia, la calidad de la instrucción, la técnica, los síntomas iniciales y la continuidad de la práctica influyen en los resultados. Cinco minutos que puedas repetir son mejores que imponerte 30 minutos y abandonar a los dos días.
Un plan de meditación de siete días para principiantes
| Día | Práctica | Reflexión después del temporizador |
|---|---|---|
| 1 | 5 minutos de atención al sonido o la respiración | ¿Qué ancla fue más fácil de localizar? |
| 2 | Repite la misma práctica de atención focalizada | ¿Cuántas veces recordaste volver? |
| 3 | Añade 2 minutos de observación abierta | ¿La apertura resultó espaciosa o dispersa? |
| 4 | Prueba una exploración corporal de 8 minutos | ¿Qué zonas fueron neutras, cómodas o difíciles? |
| 5 | Prueba 5 minutos de bondad amorosa | ¿Las frases resultaron acogedoras, neutras o forzadas? |
| 6 | Prueba 8 minutos de caminata consciente | ¿El movimiento resultó más fácil que la quietud? |
| 7 | Repite el método más viable | ¿Qué señal y duración puedes mantener la próxima semana? |
Registra solo unas pocas variables útiles: si empezaste, la duración de la sesión, la técnica, el malestar de 0 a 10 y si la práctica te ayudó a volver a la siguiente acción sensata. No puntúes la cantidad de pensamientos. Los pensamientos son datos esperables, no defectos.
Vincula la práctica a una señal estable: después de la higiene matutina, antes de abrir el correo electrónico, al terminar de trabajar o justo antes de una rutina de relajación. Si las noches ya son difíciles, no insistas en que la hora de acostarte es el único momento «correcto».
Problemas frecuentes al empezar y cómo adaptarse
«Mi mente no deja de pensar»
Detener el pensamiento no es la tarea. Haz que el regreso sea más pequeño: observa una exhalación completa o un sonido y repite. Si poner una etiqueta ayuda, utiliza una palabra neutral en lugar de analizar el pensamiento.
«Centrarme en la respiración me provoca ansiedad»
Cambia de ancla. Mantén los ojos abiertos y utiliza sonidos, formas visuales, la presión de los pies o caminar. Centrarse en la respiración es popular, no obligatorio. Si buscas específicamente ejercicios respiratorios, utiliza un método que siga resultando cómodo y comprende la diferencia entre meditación y técnicas de respiración estructuradas.
«Me entra sueño»
Siéntate más erguido, abre los ojos, practica antes o recurre a la meditación caminando. La somnolencia también puede ser información normal sobre una deuda de sueño. La meditación no sustituye un descanso suficiente.
«Me pongo inquieto o me irrito»
Acorta la sesión y utiliza un ancla sensorial más clara. La inquietud no demuestra que el método sea perjudicial, pero obligarte a soportar un malestar creciente tampoco desarrolla disciplina. Termina, vuelve a orientarte en la habitación y reevalúa.
«Me salto días y siento que he fracasado»
Retoma la práctica con la siguiente señal sin compensarlo con una sesión más larga. Recuperar el hábito es más valioso que mantener una racha ininterrumpida. Observa el patrón semanal, no una puntuación moral.
«Me siento peor después de practicar»
No aumentes la dosis automáticamente. Detente, vuelve a conectar con el entorno y elige una actividad externa. La ansiedad persistente, el estado de ánimo bajo, los recuerdos intrusivos, la disociación, la agitación, las experiencias perceptivas inusuales o la pérdida de sueño requieren la orientación de un profesional cualificado que conozca las dificultades relacionadas con la meditación.
Seguridad en la meditación: ¿quién debe extremar la precaución?
La meditación suele describirse como de bajo riesgo, pero un riesgo bajo no equivale a ausencia de riesgo. Una revisión sistemática de 83 estudios con 6703 personas estimó que el 8,3 % experimentó un acontecimiento adverso relacionado con la meditación; la ansiedad, la depresión y las anomalías cognitivas fueron las categorías más frecuentes. Las estimaciones variaron mucho según el diseño del estudio y los daños no se supervisaron de forma sistemática.
Aplica estas precauciones:
- Elige una práctica breve, guiada, con los ojos abiertos o basada en el movimiento si la atención interior con los ojos cerrados te desestabiliza.
- Evita los retiros intensivos o las sesiones largas sin supervisión cuando te encuentres en una fase aguda de enfermedad, tengas una privación grave de sueño o experimentes manía, psicosis, ideación suicida o síntomas traumáticos graves.
- Trabaja con un profesional cualificado de la salud mental cuando la meditación desencadene repetidamente pánico, recuerdos intrusivos, disociación, empeoramiento de la depresión, creencias inusuales o alteraciones importantes del sueño.
- No medites mientras conduces, circulas en bicicleta entre el tráfico, nadas, manejas maquinaria o estás en cualquier lugar donde una menor atención al entorno genere peligro.
- No utilices la meditación para retrasar una atención médica o de salud mental urgente.
Si te encuentras en peligro inmediato o estás pensando en hacerte daño o dañar a otra persona, contacta ahora con los servicios de emergencia locales o con un servicio de atención para crisis. Una práctica autodirigida no es atención de crisis.
Cómo puede SuperAge apoyar un experimento de meditación
El resultado más útil de un plan de meditación para principiantes suele ser un mejor funcionamiento: menos reactividad automática, volver con mayor facilidad a una tarea, una transición más fluida al final del día o más espacio antes de una respuesta habitual. Los datos de dispositivos ponibles pueden aportar contexto, pero no deben convertirse en una puntuación que determine si meditaste «correctamente».
SuperAge puede ayudarte a revisar las tendencias a largo plazo de Apple Health sobre frecuencia cardiaca en reposo, VFC, sueño, frecuencia respiratoria y actividad mientras pruebas una rutina estable. Compara semanas, no minutos aislados. Anota enfermedades, consumo de alcohol, carga de entrenamiento, viajes y cambios en el sueño antes de atribuir una tendencia a la meditación.
Para consultar un marco prudente, lee nuestra guía sobre el seguimiento del estrés y el envejecimiento biológico. Si te interesa específicamente saber si la meditación a largo plazo puede relacionarse con los relojes epigenéticos y los telómeros, esa es una cuestión distinta y más concreta que abordamos en meditación y edad biológica. Esa evidencia no debe utilizarse para prometer que una sesión para principiantes revierte el envejecimiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la meditación más fácil para una persona principiante?
La atención focalizada en un sonido, el contacto entre las manos o la respiración natural suele ser lo más fácil de explicar. Elige el ancla que resulte más clara y menos activadora. La caminata consciente puede ser más fácil que permanecer sentado si la quietud provoca inquietud o somnolencia.
¿Cómo sé si estoy meditando correctamente?
Notas que la atención se ha desviado y vuelves al ancla elegida. Esa es la repetición central. Puede aparecer una sensación de calma, pero no es obligatoria ni demuestra que lo estés haciendo bien.
¿Son suficientes cinco minutos de meditación?
Cinco minutos bastan para practicar el ciclo de atención y crear una señal. La investigación no establece una dosis mínima universal para todos los resultados. Empieza con una duración que puedas repetir y auméntala gradualmente si sigue siendo útil y cómoda.
¿Debo meditar por la mañana o por la noche?
Elige el momento que puedas repetir de forma fiable. La mañana puede reducir los obstáculos de organización; la tarde o la noche pueden favorecer la relajación. Si la meditación te activa, te altera emocionalmente o te frustra, aléjala de la hora de dormir.
¿Puedo meditar tumbado?
Sí. Tumbarse es una opción accesible y adecuada para las exploraciones corporales, las limitaciones por dolor o la fatiga, pero aumenta la probabilidad de dormirte. Si buscas una atención alerta, siéntate con apoyo o practica caminando.
¿Funcionan las aplicaciones de meditación?
Una aplicación puede proporcionar temporización, instrucciones y señales para el hábito. Los resultados dependen del programa, el comparador, la población, la implicación y el resultado; la evidencia de una intervención digital no valida todas las aplicaciones. Elige instrucciones claras y afirmaciones realistas en lugar de la presión por mantener una racha o de promesas médicas.
¿Puede la meditación sustituir la terapia o la medicación?
No. La meditación puede complementar un tratamiento y algunos programas estructurados de atención plena se ofrecen en entornos clínicos, pero la meditación autodirigida no sustituye universalmente la psicoterapia, la medicación ni la atención médica. Comenta los cambios del tratamiento con el profesional que lo supervise.
¿Qué debo hacer si la meditación desencadena pánico o recuerdos traumáticos?
Detén la práctica, abre los ojos, oriéntate en la habitación y utiliza un anclaje externo o un movimiento suave. No fuerces la atención en la respiración ni la exploración corporal. Si la reacción se repite o afecta a tu funcionamiento diario, busca orientación profesional con enfoque informado sobre el trauma antes de continuar.
Puntos clave
- La meditación entrena la capacidad de observar y regresar; no exige dejar la mente en blanco.
- La atención focalizada es un primer método sencillo, pero el sonido, el contacto o caminar pueden sustituir la atención en la respiración.
- La evidencia respalda sobre todo un apoyo modesto para algunos resultados relacionados con el estrés, la ansiedad, la depresión, el dolor y el sueño, no curas universales.
- De cinco a diez minutos es una dosis inicial práctica, no un valor óptimo demostrado científicamente.
- Una práctica breve y regular aporta mejor información que una rutina ambiciosa imposible de mantener.
- Pueden producirse experiencias adversas; detente y busca la ayuda adecuada cuando los síntomas se intensifiquen o la seguridad se vea afectada.
- Evalúa el funcionamiento y las tendencias a largo plazo en lugar de exigir calma inmediata o una puntuación perfecta del dispositivo.
Empieza con un regreso
Elige un ancla y una señal de cinco minutos para los próximos siete días. Tu tarea no es sentir serenidad, sino detectar una mente distraída y volver de forma deliberada una vez, tantas veces como sea necesario. Al final de la semana, conserva la técnica que haya resultado más segura y fácil de repetir.
Si utilizas Apple Health, SuperAge puede situar el experimento junto a tendencias a largo plazo de recuperación, sueño, VFC, frecuencia cardiaca en reposo, frecuencia respiratoria y actividad, sin tratar una sola sesión como un diagnóstico.
Referencias
- National Center for Complementary and Integrative Health: Meditation and mindfulness—effectiveness and safety
- Goyal et al. Meditation programs for psychological stress and well-being: systematic review and meta-analysis (2014)
- Galante et al. Mindfulness-based programmes for mental health promotion in nonclinical settings: systematic review and meta-analysis of randomized trials (2021)
- Rusch et al. Effect of mindfulness meditation on sleep quality: systematic review and meta-analysis of randomized trials (2019)
- Farias et al. Adverse events in meditation practices and meditation-based therapies: systematic review (2020)
- Economides et al. Digital meditation to target employee stress: randomized clinical trial (2025)
- Norris et al. Brief mindfulness meditation improves attention in novices (2018)
- American Heart Association: Meditation and cardiovascular risk reduction scientific statement (2017)