Vacío abdominal: técnica, evidencia y seguridad
Aprende la técnica del vacío abdominal, cómo respirar, qué músculos trabaja, sus beneficios realistas, los errores habituales, cómo progresar con seguridad y cuándo buscar orientación profesional.
Respuesta rápida
El vacío abdominal es un ejercicio de hundimiento del abdomen con poca carga. Consiste en espirar suavemente, llevar hacia dentro la pared abdominal inferior sin mover la columna y mantener una tensión ligera mientras la cara, los hombros y el suelo pélvico permanecen relajados. Puede ayudarte a practicar el control selectivo del transverso del abdomen y a coordinar la tensión abdominal con la respiración, pero no se ha demostrado que queme grasa abdominal, reduzca la cintura de forma permanente, corrija la postura, trate una hernia ni cure síntomas de espalda o del suelo pélvico.
Los principiantes deberían aprender el ejercicio tumbados o a cuatro apoyos, usar una contracción suave y seguir respirando. Empieza con 4–6 contracciones de 5–10 segundos y descansa durante al menos una respiración normal entre intentos. No es necesario contener la respiración para que el ejercicio resulte útil. Detente si notas dolor, presión pélvica, mareo, sensación de desmayo, síntomas en el pecho o un bulto abdominal.
Considera el vacío como un ejercicio opcional de control motor dentro de un programa más amplio de fuerza del core, no como el programa completo.
Datos clave
- El vacío abdominal entrena el hundimiento del abdomen y el control del tronco coordinado con la respiración.
- El grosor del transverso del abdomen cambia durante una contracción de hundimiento bien ejecutada.
- El hundimiento abdominal recluta los músculos de manera diferente a la activación firme de todo el abdomen.
- La investigación actual sobre ejercicios hipopresivos no demuestra un efecto terapéutico único ni una pérdida de grasa específica.
- El entrenamiento progresivo de cuerpo completo aporta adaptaciones que un solo ejercicio de baja carga no puede proporcionar.
Esta guía está dirigida a adultos generalmente sanos que quieren aprender un ejercicio, no a diagnosticar afecciones abdominales, cardiovasculares, de la columna, obstétricas o del suelo pélvico.
¿Qué es un vacío abdominal?
El vacío abdominal es una maniobra voluntaria de hundimiento del abdomen. El objetivo práctico es estrechar la pared abdominal inferior mientras la caja torácica, la pelvis y la columna permanecen relativamente inmóviles. En la investigación sobre rehabilitación, una acción estrechamente relacionada suele denominarse hundimiento abdominal o maniobra de llevar el abdomen hacia dentro.
El nombre puede resultar confuso. No estás creando un vacío real dentro del abdomen ni deberías intentar elevar los órganos a la fuerza. Estás coordinando varias estructuras:
- el transverso del abdomen, cuyas fibras envuelven el tronco;
- los oblicuos internos y externos, que contribuyen a la presión y al control del tronco;
- el diafragma, que modifica la presión torácica y abdominal al respirar;
- el suelo pélvico, que responde a la respiración y a los cambios de presión;
- los músculos profundos de la columna que ayudan a organizar el tronco.
Estas estructuras no funcionan como interruptores aislados. Su contribución cambia con la postura, el esfuerzo, la fase respiratoria, la fatiga y la tarea. Por tanto, un movimiento visible hacia dentro es una señal, no la prueba de que hayas aislado perfectamente un músculo.
En un pequeño estudio aleatorizado con 20 adultos sanos, dos semanas de hundimiento con guía ecográfica mejoraron la proporción entre la actividad abdominal profunda y la más superficial durante la tarea, pero no modificaron el grosor muscular en reposo (Lee et al., 2018). Esto respalda el vacío como habilidad de coordinación, pero no demuestra resultados espectaculares en fuerza, apariencia, dolor o salud.
Hundimiento, activación abdominal e hipopresivos no son lo mismo
En internet suelen mezclarse tres términos que describen intenciones diferentes.
| Técnica | Indicación principal | Finalidad habitual | Respiración |
|---|---|---|---|
| Hundimiento abdominal | Llevar suavemente la parte inferior del abdomen hacia dentro | Control motor selectivo y conciencia corporal | Puede continuar con normalidad |
| Activación abdominal firme | Crear tensión alrededor de todo el tronco | Resistir fuerzas externas durante tareas de fuerza | Continúa mientras se mantiene la tensión |
| Técnica hipopresiva | Postura más una secuencia específica de respiración y apnea | Método especializado para el abdomen y el suelo pélvico | Suele incluir una apnea espiratoria |
El hundimiento no es automáticamente mejor que la activación firme. En un estudio con adultos entrenados que realizaban planchas, planchas laterales y puentes, el hundimiento produjo un mayor grosor relativo en músculos locales, mientras que la activación firme generó más actividad eléctrica en varios músculos superficiales (Barbosa et al., 2023). Un estudio cruzado aleatorizado de 2026 también observó diferencias según la tarea: el hundimiento aumentó más el grosor del oblicuo interno y del transverso, mientras que la activación firme aumentó el del recto abdominal (Kim et al., 2026).
La conclusión práctica es sencilla: elige la estrategia que corresponda a la tarea. Usa un vacío suave para aprender a llevar el abdomen hacia dentro. Crea una tensión sostenible cuando necesites resistir una carga. Durante una sentadilla, un transporte de carga o una plancha, intentar mantener el vacío más profundo posible puede reducir la tensión amplia que exige la tarea.
El ejercicio hipopresivo requiere una distinción adicional. Una revisión de 2025 de 13 ensayos aleatorizados señaló posibles cambios en resultados relacionados con el core, pero 12 estudios presentaban un alto riesgo de sesgo y los autores pidieron investigaciones de mayor calidad (Sanz-Esteban et al., 2025). No des por hecho que un simple vacío de pie reproduce un protocolo hipopresivo supervisado ni los resultados de sus estudios.
Cómo hacer un vacío abdominal con respiración controlada
Aprende el movimiento en una posición que elimine el equilibrio y las cargas elevadas. Para muchos principiantes, lo más sencillo es tumbarse con las rodillas flexionadas.
1. Adopta una posición neutra y cómoda
Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Deja que la caja torácica repose sobre la pelvis. Relaja la mandíbula, el cuello y los hombros. Coloca dos dedos justo por dentro de la parte frontal de los huesos de la cadera para notar cómo aparece la tensión sin presionar en profundidad.
2. Inspira con tranquilidad
Inspira por la nariz sin intentar llenar los pulmones al máximo. Deja que las costillas inferiores se expandan en varias direcciones. Es normal que el abdomen se eleve un poco.
3. Espira sin forzar la expulsión de todo el aire
Espira lentamente con los labios fruncidos durante unos 4–6 segundos. Una espiración máxima puede reclutar muchos músculos abdominales y convertir el ejercicio en una prueba de esfuerzo. Conserva aire suficiente para sentirte cómodo.
4. Lleva la parte inferior del abdomen hacia dentro
Cerca del final de la espiración, estrecha suavemente la zona situada debajo del ombligo como si ajustaras un punto el cinturón. Utiliza aproximadamente un 20–30 % de tu esfuerzo máximo. Mantén inmóvil la pelvis y evita forzar la zona lumbar contra el suelo.
5. Sigue respirando mientras mantienes la contracción
Conserva la ligera tensión hacia dentro durante 5–10 segundos mientras realizas respiraciones pequeñas y tranquilas. El abdomen se moverá un poco con el trabajo del diafragma. Eso no significa que la repetición haya fallado. Si no puedes respirar, reduce la contracción.
6. Relaja por completo y vuelve a empezar
Deja que la pared abdominal se relaje. Realiza al menos una respiración tranquila antes de la siguiente repetición. Relajar por completo facilita distinguir una contracción deliberada de una tensión constante.
Prueba con 4–6 repeticiones. La serie debería sentirse como una práctica cuidadosa, no como un entrenamiento abdominal máximo.
Una progresión de cuatro niveles
Avanza solo cuando puedas mantener el mismo esfuerzo bajo, una respiración tranquila y un control sin síntomas durante dos sesiones.
| Nivel | Posición | Dosis | Criterio para progresar |
|---|---|---|---|
| 1 | Tumbado con las rodillas flexionadas | 4–6 × 5 s | Respirar sin que domine el movimiento de las costillas o la pelvis |
| 2 | A cuatro apoyos | 4–6 × 8–10 s | Mantener inmóvil la columna cuando la gravedad cambia la percepción |
| 3 | Sentado erguido o de pie | 5–8 × 10 s | Mantener los hombros relajados y el equilibrio normal |
| 4 | Añadir un movimiento sencillo de una extremidad | 2 × 5 repeticiones lentas por lado | Conservar el hundimiento suave durante un deslizamiento de talón o un alcance con el brazo |
Descansa entre 15 y 30 segundos entre repeticiones si lo necesitas. Practica de dos a cuatro veces por semana. Una frecuencia mayor puede ser razonable si todas las repeticiones siguen siendo suaves, pero el objetivo no es mantener el abdomen contraído durante todo el día.
Si quieres un ejercicio más exigente para el tronco, no te limites a alargar el vacío. Añade un ejercicio diseñado para producir fuerza o vencer una resistencia. La guía de la plancha lateral desarrolla la estabilidad lateral, mientras que la guía del giro ruso explica la rotación controlada y las alternativas de antirotación.
¿Qué músculos trabaja el vacío abdominal?
El vacío abdominal pone énfasis en la región del transverso del abdomen y del oblicuo interno, pero la imagen de un único músculo que se activa por separado resulta demasiado simple.
La ecografía mide el grosor muscular y la electromiografía de superficie registra la actividad eléctrica cerca de un electrodo. Ambas permiten comparar tareas, pero ninguna demuestra por sí sola fuerza a largo plazo, hipertrofia, alivio del dolor o transferencia al deporte. La evaluación manual tampoco es perfecta: un estudio que comparó el criterio clínico con la ecografía encontró una validez concurrente baja para determinar si una maniobra de hundimiento activaba preferentemente los músculos abdominales profundos (Mannion et al., 2015).
Esto importa cuando practicas. El contacto con los dedos puede indicarte que ha aparecido tensión, pero no certificar una contracción perfecta. Utiliza como referencia principal un movimiento reproducible, la respiración y los síntomas.
El vacío también es un ejercicio de baja carga. Si quieres fortalecer el tronco frente a fuerzas externas relevantes, combínalo con transportes de carga progresivos, planchas, bisagras, empujes y entrenamiento de resistencia para todo el cuerpo. El posicionamiento de 2026 del American College of Sports Medicine sintetizó 137 revisiones y encontró amplios beneficios del entrenamiento progresivo de resistencia para la fuerza, la hipertrofia, la potencia, la resistencia muscular, el equilibrio y la función física (Currier et al., 2026). Un ejercicio suave de hundimiento por sí solo no proporciona ese estímulo.
Beneficios que puedes esperar de forma realista
Mayor conciencia del control abdominal de baja intensidad
El resultado más claro a corto plazo es una habilidad. Puedes mejorar tu capacidad para llevar la pared abdominal hacia dentro sin inclinar la pelvis, elevar las costillas ni generar una tensión superficial máxima. Esto puede facilitar la comprensión de ejercicios posteriores de control motor.
Un puente entre la respiración y la tensión del tronco
El diafragma participa en la respiración y en el control postural, mientras que los músculos abdominales ayudan a gestionar la presión. Practicar una contracción de baja intensidad sin bloquear la respiración puede enseñar a hacer compatibles ambas funciones. No debería convertirse en un ritual de respiración superficial ni de tensión abdominal constante.
Un punto de partida con poca carga
La versión tumbada no requiere material y apenas implica movimiento articular. Puede servir como calentamiento o como parte de una progresión de rehabilitación elegida por un profesional. Que la carga sea baja no significa que resulte segura para todo el mundo ni convierte el ejercicio en tratamiento de una afección que no se ha evaluado.
Control temporal de la forma del abdomen
Durante la contracción, la pared abdominal se desplaza hacia dentro. Con la práctica, quizá puedas reproducir esa postura con más constancia. Se trata de un cambio voluntario de la forma, no de la prueba de que hayas perdido grasa o reducido la cintura de manera permanente.
Afirmaciones que la evidencia no respalda
No es un ejercicio independiente para perder grasa abdominal
Ningún ensayo directo demuestra que un vacío abdominal breve y de baja carga elimine grasa abdominal de forma selectiva. En un ensayo de seis semanas, los ejercicios abdominales convencionales mejoraron la resistencia muscular sin reducir la grasa abdominal ni las medidas de la cintura (Vispute et al., 2011). Pequeños estudios posteriores con entrenamientos abdominales dinámicos de mayor volumen han comunicado resultados diferentes sobre la grasa regional, pero esos protocolos utilizaron una cantidad considerable de ejercicio y no validan el vacío.
Si te preocupan la cintura o el riesgo metabólico, recurre a mediciones constantes, actividad de cuerpo completo, nutrición, sueño y un contexto clínico adecuado. Nuestra guía sobre una cintura alta con una estimación normal de grasa visceral explica por qué la postura, la hinchazón, la grasa subcutánea y la técnica de medición pueden modificar la cinta métrica sin representar el mismo problema.
No garantiza una postura mejor
La postura cambia de un momento a otro y refleja hábitos, comodidad, movilidad, fuerza, tarea y entorno. Un vacío puede mejorar la conciencia de la posición de las costillas y la pelvis, pero ninguna evidencia demuestra que llevar el abdomen hacia dentro produzca una única postura correcta y permanente. Utiliza la guía de ejercicios posturales para seguir una rutina más amplia centrada en las opciones de movimiento y no en una posición rígida.
No es un tratamiento universal para el dolor de espalda
El ejercicio de control motor puede ser una opción para el dolor lumbar inespecífico, pero sus efectos no son exclusivos de llevar el abdomen hacia dentro y dependen de la población y del tratamiento con el que se compare. Un metanálisis encontró ventajas a corto plazo, con una certeza baja o muy baja, frente a algunos tratamientos conservadores, así como resultados similares a más largo plazo en muchas comparaciones (Zhang et al., 2021). La evidencia sobre dolor lumbar agudo no ha demostrado una superioridad clínicamente importante frente a otros ejercicios o métodos manuales (Macedo et al., 2016).
El dolor requiere un plan adaptado a la persona, no la afirmación de que un músculo profundo se ha desactivado. La guía de ejercicios para la zona lumbar distingue el fortalecimiento general del diagnóstico y enumera los síntomas que requieren evaluación.
No sustituye el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico
Los métodos hipopresivos suelen promocionarse para los síntomas del suelo pélvico, pero las revisiones siguen siendo prudentes. Una revisión de 2024 encontró evidencia preliminar e inconsistente y concluyó que todavía no era posible indicar de forma fiable el ejercicio hipopresivo como tratamiento para el suelo pélvico (Katz y Barbosa, 2024). Otra revisión no encontró pruebas de que los programas hipopresivos superen al entrenamiento de los músculos del suelo pélvico para el prolapso (Bø et al., 2023).
Si tienes pérdidas, pesadez pélvica, dolor o síntomas de prolapso, solicita una evaluación de salud pélvica en vez de sustituirla por una rutina de vacíos encontrada en internet.
Errores comunes y mejores indicaciones
| Error | Qué cambia | Mejor indicación |
|---|---|---|
| Llevar el abdomen hacia dentro con el máximo esfuerzo | Produce temblores, bloqueo de la respiración y tensión superficial | Utiliza un 20–30 % de esfuerzo |
| Forzar una espiración completa | Convierte la práctica de una habilidad en un esfuerzo excesivo | Espira cómodamente y después estrecha con suavidad |
| Contener la respiración por defecto | Aumenta el esfuerzo y puede provocar mareo | Mantén respiraciones pequeñas y tranquilas |
| Inclinar la pelvis con fuerza | Sustituye el control abdominal por movimiento de la columna | Mantén inmóvil la línea del cinturón |
| Elevar las costillas y los hombros | Utiliza tensión de la parte superior del cuerpo para imitar un hundimiento más profundo | Relaja el cuello y ensancha las costillas inferiores |
| Contraer el suelo pélvico | Confunde presión con control | Mantén cómoda la pelvis; detente si notas pesadez o dolor |
| Perseguir una foto con la cintura más estrecha | Premia una postura temporal, la iluminación y el ángulo | Evalúa la técnica y la comodidad |
| Hacer solo vacíos | Deja poco entrenadas la fuerza, la rotación, los transportes y la extensión | Utiliza un plan equilibrado para el core y todo el cuerpo |
Cómo incluir el vacío en una rutina semanal
Practícalo cerca del inicio de una sesión, cuando la atención todavía está fresca, o como un ejercicio breve independiente.
Bloque técnico de dos minutos:
- Realiza tres respiraciones relajadas.
- Haz 4–6 contracciones de vacío de 5–10 segundos.
- Descansa durante una o dos respiraciones normales después de cada contracción.
- Continúa con un dead bug, una plancha lateral, un bird dog, un transporte de carga o tu sesión principal de fuerza.
No necesitas practicarlo en ayunas, a primera hora de la mañana ni todos los días. Estos hábitos pueden hacer que la postura resulte más fácil porque el estómago está menos lleno, pero no son requisitos para el aprendizaje muscular.
Haz progresar el programa completo, no solo el hundimiento. Registra la posición, el tiempo de contracción, la calidad de la respiración, los síntomas y el ejercicio que realizas después. Cuando el vacío resulte fácil, mantener la habilidad con una dosis pequeña es más útil que prolongar las contracciones indefinidamente.
Los vacíos abdominales y el envejecimiento saludable
Una habilidad de baja carga puede tener un lugar en una rutina sostenible cuando mejora la confianza y te ayuda a avanzar hacia un entrenamiento más amplio. Su valor para la longevidad es indirecto: quizá elimine una barrera de coordinación, pero la mayor señal de salud procede de la actividad aeróbica constante, el entrenamiento progresivo de resistencia, el equilibrio, el sueño, la recuperación y la gestión de los factores clínicos de riesgo.
Utiliza SuperAge para observar esas tendencias generales en lugar de tratar un hundimiento abdominal más profundo como un biomarcador de la edad biológica. Registra si tu entrenamiento semanal gana constancia, si progresan la fuerza y la capacidad cardiovascular y si la recuperación se mantiene estable.
Cuando quieras adoptar esa perspectiva a largo plazo, descarga SuperAge y revisa los hábitos y las señales de salud que importan más allá de un solo ejercicio.
Seguridad, contraindicaciones y señales para detenerse
Una versión suave que permita respirar es un punto de partida más conservador que una apnea espiratoria máxima. Contener la respiración puede intensificar las respuestas cardiovasculares durante un esfuerzo isométrico. En un ensayo, las instrucciones para controlar la respiración redujeron la respuesta de la presión arterial a las contracciones isométricas (O’Connor et al., 1989), y la American Heart Association aconseja respirar con regularidad porque contener el aire puede elevar la presión arterial (AHA).
Pregunta a un profesional sanitario cualificado cómo adaptar el ejercicio antes de emplear versiones intensas o con apnea si tienes:
- hipertensión no controlada, enfermedad cardiovascular, desmayos o mareos sin explicación;
- un embarazo o un parto reciente, especialmente si existen síntomas abdominales o del suelo pélvico;
- una hernia abdominal conocida, un bulto nuevo o una cirugía abdominal reciente;
- pesadez pélvica, síntomas de prolapso, pérdidas o dolor pélvico;
- dolor de espalda persistente, síntomas irradiados, entumecimiento o debilidad;
- una afección respiratoria que dificulta manipular la respiración.
El ejercicio suele recomendarse durante un embarazo sin complicaciones, pero las adaptaciones individuales son importantes. El American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda una evaluación clínica cuando existen complicaciones médicas u obstétricas y enumera señales de advertencia para detener el ejercicio (ACOG). Es un criterio mejor que declarar que todos los vacíos son obligatorios o están prohibidos.
Detente de inmediato si notas dolor en el pecho, sensación de desmayo, falta de aire intensa, dolor abdominal o de espalda agudo o en aumento, un bulto doloroso, presión pélvica nueva, sangrado vaginal durante el embarazo o síntomas neurológicos. Busca atención urgente si los síntomas son intensos o repentinos.
Conclusiones clave
- El vacío abdominal es un ejercicio de hundimiento de baja carga y coordinación entre el abdomen y la respiración.
- Empieza tumbado, emplea un esfuerzo suave, mantén la contracción durante 5–10 segundos y sigue respirando con tranquilidad.
- El hundimiento y la activación firme reclutan el tronco de forma diferente; ninguna estrategia es siempre superior.
- El beneficio más defendible es un mejor control motor durante la tarea practicada.
- La evidencia no demuestra que el vacío sea un método independiente para perder grasa abdominal, corregir la postura, tratar el dolor de espalda o rehabilitar el suelo pélvico.
- Añade planchas, transportes de carga, bisagras, rotación o antirotación y entrenamiento de resistencia de cuerpo completo para desarrollar una capacidad más amplia.
- El dolor, el mareo, los síntomas en el pecho, la presión pélvica o un bulto abdominal son motivos para detenerse.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debería mantener el vacío abdominal un principiante?
Empieza con 5–10 segundos mientras sigues respirando. Realiza 4–6 repeticiones y relaja por completo entre ellas. Una contracción breve y limpia es más útil que un esfuerzo máximo prolongado con la respiración bloqueada.
¿Hay que contener la respiración durante un vacío abdominal?
No. Algunos protocolos hipopresivos avanzados utilizan una apnea espiratoria, pero no hace falta contener la respiración para hundir el abdomen. Los principiantes pueden aprender la contracción con respiraciones pequeñas y tranquilas, con menos mareo y esfuerzo excesivo.
¿El vacío abdominal reduce la cintura?
Hace que el abdomen parezca más estrecho durante la contracción y puede mejorar tu capacidad para reproducir esa postura. La evidencia actual no muestra que una práctica breve del vacío reduzca la cintura de manera permanente ni elimine grasa abdominal de forma selectiva.
¿El vacío abdominal fortalece el transverso del abdomen?
Recluta la región del transverso del abdomen y puede mejorar la activación selectiva durante la tarea practicada. No equivale a demostrar grandes aumentos del tamaño muscular, la fuerza máxima, el alivio del dolor o el rendimiento deportivo.
¿Es mejor el vacío abdominal que una plancha?
Entrenan tareas diferentes. El vacío enfatiza el hundimiento de baja intensidad y el control de la respiración; la plancha expone el tronco a una mayor demanda de antiextensión. Un programa equilibrado puede incluir ambos, pero la plancha ofrece una vía más clara para aplicar una carga progresiva.
¿Pueden los vacíos abdominales corregir el dolor lumbar?
No por sí solos. El ejercicio de control motor puede formar parte de la atención para algunos casos de dolor lumbar inespecífico, pero ninguna indicación sirve para todas las causas. Los síntomas persistentes, irradiados o que empeoran necesitan evaluación.
¿Se pueden hacer vacíos abdominales todos los días?
Una práctica técnica ligera y diaria puede ser tolerable para un adulto sano, pero no es necesaria. De dos a cuatro sesiones breves por semana bastan para aprender el movimiento. Evita mantener el abdomen contraído de forma constante durante todo el día.
¿Quién debería evitar los vacíos con apnea sin supervisión?
Las personas con presión arterial no controlada, problemas cardiovasculares o propensión a los desmayos, complicaciones relacionadas con el embarazo, una cirugía abdominal reciente, una hernia o síntomas importantes del suelo pélvico deberían recibir orientación individualizada antes de utilizar versiones intensas con apnea.
Referencias
- Lee DH, et al. ¿Es útil el ejercicio de hundimiento abdominal con información ecográfica en tiempo real para fortalecer selectivamente el músculo transverso del abdomen? 2018. PubMed
- Barbosa AWC, et al. Grosor y activación de los músculos de la columna durante el hundimiento y la activación abdominal en adultos entrenados. 2023. PubMed
- Kim JS, et al. Efectos de la activación abdominal frente al hundimiento durante tareas de estabilización del tronco. 2026. PubMed
- Sanz-Esteban I, et al. Efectos de las técnicas hipopresivas en el complejo central: revisión sistemática. 2025. PubMed
- Mannion AF, et al. La maniobra de llevar el abdomen hacia dentro para detectar la actividad de los músculos abdominales profundos. 2015. PubMed
- Currier BS, et al. Posicionamiento del ACSM sobre la prescripción de entrenamiento de resistencia para adultos sanos. 2026. PubMed
- Vispute SS, et al. El efecto del ejercicio abdominal sobre la grasa abdominal. 2011. PubMed
- Zhang Y, et al. Eficacia del ejercicio de control motor para el dolor lumbar crónico inespecífico: metanálisis. 2021. PubMed
- Macedo LG, et al. Ejercicio de control motor para el dolor lumbar agudo inespecífico. 2016. PubMed
- Katz CMS, Barbosa CP. Efectos de los ejercicios hipopresivos en el suelo pélvico y los músculos abdominales: revisión sistemática. 2024. PubMed
- Bø K, et al. ¿Son eficaces los programas hipopresivos y otros programas de ejercicio para el prolapso de órganos pélvicos? 2023. PubMed
- O’Connor P, Sforzo GA, Frye P. Efecto de las instrucciones respiratorias sobre la respuesta de la presión arterial durante el ejercicio isométrico. 1989. PubMed
- American Heart Association. Actividad física para controlar la hipertensión. AHA
- American College of Obstetricians and Gynecologists. Actividad física y ejercicio durante el embarazo y el posparto. 2020. ACOG