Síntomas de apendicitis: patrones de dolor y señales de emergencia
Salud

Síntomas de apendicitis: patrones de dolor y señales de emergencia

Los síntomas de apendicitis suelen comenzar cerca del ombligo y desplazarse hacia la derecha. Conoce los patrones atípicos, las señales de alarma, el diagnóstico y cuándo buscar atención urgente.

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La apendicitis suele comenzar como un dolor nuevo cerca del ombligo que se desplaza hacia la parte inferior derecha del abdomen y empeora con el paso de las horas. Después pueden aparecer náuseas, pérdida de apetito, vómitos o fiebre. Pero la secuencia clásica no es una lista de comprobación: los niños, los adultos mayores, las personas embarazadas y quienes tienen el apéndice en una posición poco habitual pueden sentir dolor en otro lugar o presentar síntomas menos evidentes.

La sospecha de apendicitis es una emergencia médica. Busca atención presencial urgente ante un dolor abdominal nuevo, persistente o que empeora, sobre todo si duele al moverse, el abdomen está muy sensible o el dolor se acompaña de fiebre, vómitos, debilidad marcada o incapacidad para retener líquidos. No esperes a que el dolor se desplace hacia la derecha, no presiones repetidamente el abdomen ni uses un laxante para «comprobar» la causa.

Respuesta rápida

El patrón más reconocible de la apendicitis es un dolor que comienza alrededor del ombligo, se vuelve más constante e intenso y se localiza en la parte inferior derecha del abdomen. Puede haber pérdida de apetito, náuseas o vómitos y fiebre leve. Sin embargo, el dolor puede comenzar a la derecha, permanecer difuso, situarse más arriba o más abajo o, en casos muy poco frecuentes, aparecer a la izquierda debido a una variación anatómica.

La localización del dolor no permite confirmar ni descartar la apendicitis. Un profesional sanitario combina la evolución temporal, la exploración, los análisis de sangre y orina, una prueba de embarazo cuando corresponde y pruebas de imagen como ecografía, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM). Si la apendicitis parece posible, acude a un servicio de urgencias en lugar de observar la evolución en casa.

Datos clave

  • La inflamación del apéndice puede desencadenar un dolor abdominal central difuso antes de que este se localice.
  • El dolor progresivo durante varias horas puede indicar una emergencia abdominal en evolución, incluso sin todos los síntomas clásicos.
  • Una anatomía atípica y las características de la persona pueden desplazar el dolor fuera de la parte inferior derecha del abdomen.
  • La valoración clínica junto con pruebas específicas puede distinguir la apendicitis de afecciones urinarias, intestinales y del aparato reproductor.
  • El tratamiento oportuno puede reducir el riesgo de perforación, absceso, peritonitis y sepsis.

Nota de emergencia: Esta guía no puede diagnosticar un dolor abdominal. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) describe la apendicitis como una emergencia médica que requiere atención inmediata. Si crees que tú o un niño podéis tenerla, solicita ahora una valoración clínica urgente.

Qué es la apendicitis y por qué puede desplazarse el dolor

El apéndice es una bolsa estrecha unida al inicio del intestino grueso. La apendicitis significa que se ha inflamado. Una obstrucción, la inflamación del tejido linfoide, una infección, una enfermedad inflamatoria intestinal u otro proceso pueden contribuir, aunque la causa no siempre está clara.

La inflamación temprana suele activar los nervios viscerales, que identifican mal una región concreta. El cerebro puede interpretar esa señal en el centro del abdomen, a menudo cerca del ombligo. A medida que la inflamación irrita el revestimiento próximo de la pared abdominal, el dolor puede volverse más agudo y más fácil de localizar sobre el apéndice. Ese cambio explica el conocido recorrido «del ombligo a la parte inferior derecha».

Los cuerpos reales son menos ordenados que los diagramas. El apéndice puede orientarse detrás del ciego, descender hacia la pelvis, apuntar hacia arriba o, en raras ocasiones, situarse en el lado opuesto porque los órganos están invertidos o el intestino rotó de manera diferente durante el desarrollo. Los síntomas también dependen de la edad, el embarazo, la percepción del dolor, los medicamentos y el grado de avance de la inflamación. La dirección en que se desplaza el dolor aporta información clínica útil, pero no constituye un recorrido obligatorio.

El patrón de síntomas que buscan los profesionales sanitarios

Ningún síntoma aislado tiene precisión suficiente para diagnosticar la apendicitis. La secuencia y la combinación importan más que cualquier prueba casera.

Patrón Por qué importa Siguiente paso seguro
Dolor nuevo cerca del ombligo que migra hacia la parte inferior derecha y se intensifica Patrón clásico, pero no universal Valoración presencial urgente
Dolor en la parte inferior derecha desde el principio, especialmente con sensibilidad al movimiento La apendicitis es una posibilidad entre varias Valoración urgente el mismo día
Dolor difuso que se vuelve constante o se extiende por el abdomen Puede reflejar una inflamación avanzada u otra emergencia Evaluación de emergencia
Dolor abdominal con pérdida de apetito, náuseas, vómitos o fiebre La combinación aumenta la preocupación, aunque el dolor no haya migrado Valoración clínica rápida
Dolor pélvico, en el costado, en la parte superior derecha o en el lado izquierdo La anatomía u otro órgano pueden cambiar la localización No confirmes ni descartes la apendicitis por el lado del dolor
Cólicos leves y breves que desaparecen por completo y no reaparecen Menos típico, pero la causa sigue siendo incierta Vigila; busca atención si el dolor vuelve o aparecen señales de alarma

El dolor suele empeorar en lugar de repetirse en ciclos predecibles

El dolor de la apendicitis suele hacerse más persistente e intenso a lo largo de las horas. Caminar, toser, respirar profundamente, pasar sobre un bache en coche u otro movimiento puede doler porque el revestimiento abdominal inflamado es sensible al movimiento. La persona puede preferir permanecer inmóvil.

Este patrón no es específico. Los cálculos renales pueden causar una inquietud intensa; la gastroenteritis puede producir cólicos en oleadas; y la torsión ovárica, el embarazo ectópico, la diverticulitis, la infección urinaria, la enfermedad inflamatoria intestinal y la obstrucción intestinal pueden solaparse con la apendicitis. Un profesional sanitario debe considerar todo el diagnóstico diferencial en lugar de diagnosticar según la conducta ante el movimiento.

Los síntomas digestivos pueden confundir

La pérdida de apetito, las náuseas, los vómitos, el estreñimiento, la diarrea, la hinchazón o la dificultad para expulsar gases pueden acompañar a la apendicitis. Ninguno es obligatorio. Defecar no permite descartarla con seguridad, y también puede aparecer la sensación de que evacuar aliviará las molestias.

Si predominan el estreñimiento y las molestias abdominales o de espalda, nuestra guía sobre el estreñimiento, el dolor de espalda y las señales de alarma explica cuándo los cuidados habituales en casa dejan de ser seguros. Un dolor abdominal nuevo y progresivo debe tener prioridad sobre un remedio para el estreñimiento.

La fiebre puede estar ausente al principio

Puede aparecer fiebre leve, pero una temperatura normal no descarta la apendicitis. La fiebre, los escalofríos, una frecuencia cardíaca rápida, la confusión, la sensación de desmayo o una debilidad creciente junto con dolor abdominal aumentan la urgencia, porque pueden reflejar una infección u otro problema sistémico. La tendencia de un dispositivo wearable puede aportar contexto, pero, como explica nuestra guía sobre enfermedad, frecuencia cardíaca en reposo y VFC, un reloj no puede identificar la causa.

¿Puede doler la apendicitis en el lado izquierdo?

Sí, pero la verdadera apendicitis izquierda es poco frecuente. Una revisión sistemática de 2023 concluyó que los casos publicados solían estar relacionados con una anatomía inusual, como el situs inversus, en el que los órganos internos están dispuestos como una imagen especular, o la malrotación intestinal, en la que el intestino se desarrolla con una disposición diferente. Un apéndice largo también puede proyectarse lejos de su posición esperada (European Journal of Medical Research).

Esto no convierte la apendicitis en la explicación más probable de un dolor habitual en el lado izquierdo. La enfermedad diverticular, el estreñimiento, la inflamación intestinal, los problemas urinarios y las afecciones ginecológicas son algunas de las muchas alternativas. La conclusión práctica es más concreta: el dolor en el lado izquierdo no es una razón para ignorar un patrón de emergencia que empeora. Las pruebas de imagen pueden mostrar tanto el apéndice como otras causas cuando la exploración no es concluyente.

Otras posiciones del apéndice pueden causar molestias en el costado, la pelvis, la espalda, la ingle o la parte superior del abdomen. No intentes localizar tu apéndice mediante un diagrama de internet. Explica al profesional dónde comenzó el dolor, dónde está ahora, qué lo empeora y qué síntoma apareció primero.

Los síntomas pueden ser atípicos en determinados grupos

Los niños pueden no describir la secuencia clásica

Los niños pequeños pueden mostrar irritabilidad, resistencia a caminar, falta de apetito, vómitos, diarrea, hinchazón abdominal o un dolor que no pueden localizar. El NIDDK señala que algunos niños con apendicitis no presentan los síntomas típicos. Un niño con dolor abdominal persistente o que empeora, inmovilidad inusual, vómitos repetidos, fiebre o un cambio marcado de conducta necesita una valoración rápida.

No presiones repetidamente el abdomen del niño ni le pidas que salte para demostrar si el dolor es «real». Estas maniobras no sirven para diagnosticar ni justifican retrasar la atención.

El embarazo cambia el proceso diagnóstico

Los órganos abdominales se desplazan a medida que avanza el embarazo, y las náuseas o las molestias abdominales pueden tener varias causas posibles. La apendicitis sigue requiriendo una evaluación urgente porque el retraso puede poner en peligro tanto a la persona embarazada como al feto. A menudo se utiliza primero la ecografía; la RM puede ofrecer imágenes detalladas sin radiación ionizante cuando la ecografía no es concluyente y se dispone de RM. La TC puede seguir siendo apropiada cuando el beneficio de un diagnóstico urgente supera el riesgo de la radiación.

Informa al equipo sanitario sobre el embarazo o la posibilidad de embarazo antes de las pruebas de imagen. Los consejos generales sobre movimiento corresponden a otro contexto; nuestra guía de seguridad del ejercicio durante el embarazo no se aplica a un dolor abdominal agudo de reciente aparición.

Los adultos mayores o inmunodeprimidos pueden parecer menos gravemente enfermos

Los adultos mayores pueden presentar un dolor menos localizado, una respuesta febril menor o síntomas atribuidos al estreñimiento, una infección urinaria, los efectos de los medicamentos o una enfermedad crónica. La inmunosupresión también puede atenuar los signos inflamatorios. Reduce el umbral para solicitar una valoración cuando aparezca un nuevo patrón abdominal, especialmente si se acompaña de debilidad, menor ingesta, confusión o deterioro funcional.

Cuándo buscar atención de emergencia

Acude a un servicio de urgencias o llama a los servicios de emergencia locales ante un dolor abdominal intenso, desmayo o colapso, confusión, dificultad para respirar, un abdomen rígido o muy hinchado, sangre en el vómito o las heces, o signos de choque como piel pálida y sudorosa y debilidad extrema.

Busca una evaluación urgente el mismo día si ocurre cualquiera de estas situaciones:

  • dolor abdominal nuevo que persiste, empeora o se desplaza hacia la parte inferior derecha;
  • dolor que empeora notablemente con el movimiento, la tos o una respiración profunda;
  • dolor abdominal con fiebre, pérdida de apetito, náuseas o vómitos;
  • vómitos repetidos o incapacidad para retener líquidos;
  • sensibilidad importante, defensa abdominal o una persona que evita moverse porque le duele;
  • un niño, una persona embarazada, un adulto mayor o una persona inmunodeprimida con un nuevo patrón abdominal preocupante;
  • dolor que mejora de forma repentina después de haberse vuelto intenso y va seguido de dolor extendido, fiebre o malestar general.

Una mejoría repentina no siempre significa recuperación. Si un apéndice muy inflamado se perfora, la presión localizada puede cambiar brevemente antes de que la infección se extienda por el abdomen. No utilices únicamente el alivio del dolor como prueba de que el peligro ha pasado.

Qué no hacer mientras organizas la atención

  • No esperes a que aparezcan todos los síntomas de los manuales. Existe la apendicitis atípica.
  • No sigas presionando y soltando, saltando o estirándote para hacer una exploración casera. Las respuestas al dolor no son fiables y la presión repetida no aporta ninguna certeza útil.
  • No tomes laxantes ni uses un enema para comprobar si se trata de estreñimiento. No diagnosticarán la causa y pueden ser peligrosos ante un abdomen agudo.
  • No comas una comida abundante. Podrían ser necesarios un procedimiento o anestesia; sigue las indicaciones del servicio de urgencias sobre alimentos y líquidos.
  • No conduzcas si el dolor es intenso, tienes sensación de desmayo o has tomado un analgésico potente. Pide a alguien que te lleve o llama a los servicios de emergencia.
  • No uses el alivio temporal de los analgésicos para cancelar una valoración. Indica a los profesionales qué tomaste, en qué cantidad y a qué hora.

Un alivio razonable del dolor no impide necesariamente el diagnóstico, pero la elección del medicamento depende de las alergias, el embarazo, la enfermedad renal, el riesgo de sangrado y las pautas locales. Si ya estás organizando la ayuda, pregunta al profesional sanitario o al servicio de emergencias qué es adecuado en lugar de improvisar un tratamiento.

Cómo se diagnostica la apendicitis

El NIDDK describe el diagnóstico como una combinación de la historia de los síntomas, los antecedentes médicos, la exploración física, los análisis de laboratorio y las pruebas de imagen. El objetivo no es solo encontrar un apéndice inflamado, sino también identificar perforación, absceso, obstrucción, enfermedad urinaria, inflamación intestinal y emergencias del aparato reproductor.

La historia clínica y la exploración establecen la probabilidad

Es probable que te pregunten cuándo comenzó el dolor, dónde empezó, cómo cambió, así como por el apetito, las náuseas, los vómitos, los síntomas intestinales y urinarios, la fiebre, la posibilidad de embarazo, las operaciones previas, los medicamentos y las enfermedades existentes. El profesional examina todo el abdomen y puede evaluar la cadera, la pelvis, el recto o el aparato reproductor cuando corresponda.

Las escalas clínicas pueden ayudar a organizar los hallazgos, pero no son herramientas de autodiagnóstico. Las directrices internacionales destacan un proceso individualizado basado en la probabilidad de la enfermedad, la edad, el sexo y las características clínicas, en lugar de una única señal o puntuación (directrices WSES de Jerusalén).

Los análisis de sangre y orina acotan las posibilidades

El recuento de glóbulos blancos y la proteína C reactiva pueden respaldar la presencia de inflamación, pero unos resultados normales, especialmente al principio, no siempre descartan la apendicitis. El análisis de orina ayuda a evaluar una infección urinaria o cálculos renales. Una prueba de embarazo modifica el diagnóstico diferencial y las opciones de imagen cuando existe la posibilidad de embarazo.

Un único marcador inflamatorio anormal no constituye un diagnóstico. El mismo principio se aplica fuera de las emergencias: nuestra guía sobre un resultado elevado aislado de PCR ultrasensible explica por qué importan las tendencias y el contexto clínico.

Las pruebas de imagen dependen de la persona y del contexto

  • Ecografía: evita la radiación y suele ser la primera prueba para niños, adultos jóvenes y personas embarazadas. Una ecografía no diagnóstica no descarta automáticamente la apendicitis.
  • TC: es muy útil en adultos con dolor en el cuadrante inferior derecho y puede mostrar causas alternativas, un apendicolito, una perforación o un absceso. El Colegio Americano de Radiología califica la TC de abdomen y pelvis con contraste intravenoso como una prueba generalmente apropiada para el dolor del cuadrante inferior derecho en adultos en situaciones habituales (Criterios de idoneidad del ACR).
  • RM: evita la radiación ionizante y es una opción importante durante el embarazo y para determinados niños o adultos, según la disponibilidad y la experiencia local.

La prueba adecuada es una decisión clínica. Pedir una exploración específica antes de la evaluación puede hacer que se pase por alto una opción más segura o informativa.

Cómo se trata la apendicitis

El tratamiento depende de si la apendicitis es no complicada, de si existe un apendicolito, perforación, peritonitis o absceso, y de la edad, el embarazo, la salud, las preferencias y el acceso al seguimiento de la persona.

La apendicectomía sigue siendo un tratamiento definitivo

La extirpación del apéndice, normalmente por laparoscopia, es un tratamiento estándar. En algunas situaciones puede ser necesaria una cirugía abierta. Cuando existe perforación o una infección extendida, el tratamiento también puede incluir antibióticos, drenaje y control del foco. El NIDDK señala que la cirugía oportuna reduce el riesgo de que el apéndice se rompa y cause complicaciones adicionales (guía de tratamiento del NIDDK).

Los antibióticos solos son una opción para pacientes seleccionados, no un tratamiento casero

Algunos adultos con apendicitis no complicada confirmada mediante pruebas de imagen pueden valorar los antibióticos como alternativa a la cirugía inmediata. Se trata de una decisión compartida después de la evaluación clínica, no de un permiso para tratar una posible apendicitis con antibióticos sobrantes.

En el ensayo aleatorizado CODA, el estado general de salud a corto plazo con antibióticos no fue inferior al de la apendicectomía, pero casi 3 de cada 10 adultos asignados a antibióticos se sometieron a una apendicectomía en un plazo de 90 días; el riesgo fue mayor cuando había un apendicolito (New England Journal of Medicine). Un seguimiento más prolongado comunicó apendicectomía en el 40 % al año y en el 46 % a los dos años en el grupo de antibióticos (resultados a largo plazo del estudio CODA).

Estas cifras no determinan el tratamiento de una persona concreta. La cirugía tiene sus propios riesgos de anestesia, infección, sangrado, lesiones intestinales y recuperación; los antibióticos conllevan riesgos de fracaso inicial, recurrencia, nuevas visitas a urgencias y enfermedad complicada no detectada. Los niños y las personas embarazadas necesitan orientación específica para su grupo. Un cirujano o un equipo de urgencias debe explicar las opciones locales.

Recuperación y salud a largo plazo

La mayoría de las personas se recuperan por completo tras recibir el tratamiento adecuado. Sigue las indicaciones al alta sobre el cuidado de la herida, los antibióticos, la alimentación, el levantamiento de peso, la conducción, la vuelta a la escuela o al trabajo y la reanudación del ejercicio. Contacta con el equipo sanitario si empeora el dolor, aparece fiebre, hay vómitos repetidos, enrojecimiento o secreción en la herida, aumenta la hinchazón abdominal o no puedes comer, beber, defecar ni expulsar gases.

La apendicitis no demuestra un envejecimiento biológico acelerado, y no existe ninguna limpieza ni suplemento validados para evitar una recurrencia. Después de recuperarte, los fundamentos habituales —alimentación variada, movimiento posible, sueño y seguimiento de los síntomas persistentes— importan más que una «dieta para el apéndice» especial. Nuestra guía sobre salud intestinal está pensada para los hábitos a largo plazo después de la atención aguda, no para tratar un dolor de emergencia.

Usa SuperAge después de la atención aguda, no en su lugar

SuperAge no puede diagnosticar la apendicitis, interpretar un abdomen agudo ni decidir si necesitas cirugía. No te detengas a registrar síntomas cuando necesitas atención de emergencia.

Después del alta, una cronología sencilla de la temperatura, la medicación, la hidratación, el sueño, los paseos, la función intestinal y las preguntas para el seguimiento puede ayudarte a comunicar claramente la recuperación. Una vez que tu profesional sanitario confirme que el seguimiento en casa es adecuado, descarga SuperAge para mantener organizada la información de salud sin tratar una puntuación o una señal de un wearable como autorización médica.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los primeros signos de apendicitis?

El dolor abdominal nuevo es el primer signo más frecuente. Puede comenzar cerca del ombligo, intensificarse y desplazarse hacia la parte inferior derecha. Después pueden aparecer pérdida de apetito, náuseas, vómitos o fiebre, pero el orden varía y algunas personas no presentan síntomas típicos.

¿La apendicitis siempre duele en el lado derecho?

No. El dolor en la parte inferior derecha es típico, pero la posición del apéndice, el embarazo, la edad y la fase de la inflamación pueden desplazar o difuminar la localización. La verdadera apendicitis izquierda es poco frecuente y suele estar relacionada con una anatomía inusual. Un dolor que empeora necesita valoración sin importar el lado.

¿Se puede defecar o tener diarrea con apendicitis?

Sí. Algunas personas tienen estreñimiento, diarrea o la sensación de que evacuar les ayudará; otras no presentan ningún cambio intestinal. Defecar no descarta la apendicitis. Evita laxantes o enemas cuando el dolor sea nuevo, persistente o vaya en aumento.

¿El dolor de la apendicitis puede aparecer y desaparecer?

Las molestias iniciales pueden fluctuar, pero la apendicitis clásica tiende a hacerse más persistente e intensa con el paso de las horas. El dolor intermitente puede tener muchas causas y no hace que el autodiagnóstico sea seguro. Busca atención urgente si reaparece, progresa, se localiza o se acompaña de otras señales de alarma.

¿Puede un análisis de sangre confirmar la apendicitis?

Ningún análisis de sangre aislado la confirma. Los glóbulos blancos y la PCR pueden respaldar la presencia de inflamación, pero los resultados deben interpretarse junto con los síntomas, la exploración, el análisis de orina, una prueba de embarazo cuando corresponda y las pruebas de imagen.

¿La apendicitis se trata solo con cirugía?

La apendicectomía es un tratamiento definitivo estándar. Algunos pacientes cuidadosamente seleccionados con apendicitis no complicada confirmada mediante pruebas de imagen pueden elegir antibióticos bajo supervisión clínica, teniendo en cuenta la posibilidad de fracaso inicial o una apendicectomía posterior. La enfermedad complicada suele requerir un proceso urgente diferente.

¿Qué ocurre si el apéndice se rompe?

La perforación puede liberar la infección en el abdomen y provocar peritonitis, absceso o sepsis. El tratamiento puede requerir cirugía urgente, antibióticos, drenaje y vigilancia hospitalaria. Un cambio repentino del dolor seguido de dolor extendido o enfermedad sistémica es una emergencia.

Conclusiones clave

  • El dolor que comienza cerca del ombligo y se desplaza hacia la parte inferior derecha es típico, pero no obligatorio.
  • El dolor izquierdo, pélvico, en el costado, en la parte superior o difuso no permite descartar la apendicitis con seguridad.
  • Busca una valoración urgente ante un dolor abdominal persistente o que empeora, especialmente si hay fiebre, vómitos, sensibilidad o dolor con el movimiento.
  • El diagnóstico combina la evolución temporal, la exploración, los análisis de laboratorio y las pruebas de imagen elegidas adecuadamente.
  • La apendicectomía es definitiva; los antibióticos son una opción supervisada solo para determinados casos no complicados confirmados mediante pruebas de imagen.
  • No uses laxantes, enemas, presión repetida, datos de wearables ni el alivio temporal del dolor como prueba diagnóstica casera.

Referencias

  1. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales. Síntomas y causas de la apendicitis. Revisado en julio de 2021.
  2. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales. Diagnóstico de la apendicitis. Revisado en julio de 2021.
  3. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales. Tratamiento de la apendicitis. Revisado en julio de 2021.
  4. Di Saverio S, Podda M, De Simone B, et al. Diagnóstico y tratamiento de la apendicitis aguda: actualización de 2020 de las directrices WSES de Jerusalén. World Journal of Emergency Surgery. 2020;15:27.
  5. Colegio Americano de Radiología. Criterios de idoneidad del ACR: dolor en el cuadrante inferior derecho. Revisado en 2022.
  6. CODA Collaborative. Ensayo aleatorizado que compara los antibióticos con la apendicectomía para la apendicitis. New England Journal of Medicine. 2020;383:1907–1919.
  7. CODA Collaborative. Antibióticos frente a apendicectomía para la apendicitis aguda: resultados a largo plazo. New England Journal of Medicine. 2021;385:2395–2397.
  8. Di Buono G, Buscemi S, Galia M, et al. Apendicitis aguda y situs viscerum inversus: abordaje radiológico y quirúrgico, una revisión sistemática. European Journal of Medical Research. 2023;28:85.

Este artículo es de carácter educativo general y no sustituye una evaluación de emergencia ni la atención médica individualizada. Si existe la posibilidad de apendicitis, busca una valoración presencial urgente.

Escrito por Equipo SuperAge